jueves, 23 de septiembre de 2010
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Si para recobrar lo recobrado, debi perder primero lo perdido; si para conseguir lo conseguido, tuve que soportar lo soportado; si para estar ahora enamorado, fue menester haber estado herido. Tengo por bien sufrido lo sufrido, tengo por bien llorado lo llorado. Porque después de todo he comprobado, que no se goza bien de lo
gozado, sino después de haberlo padecido, porque después de todo he comprendido, que lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado.
A tu suerte siempre restale una duda,
a esa duda una posibilidad.
Si esa posibilidad se vuelve tan loca,
esa es tu verdad.
Y tu tiempo me dijo al oído "estoy clausurado para el que no pelea", despertando el otro lado de la moneda.
Él está siempre en mi mente y me estoy volviendo loca por él, últimamente. Y no puedo ayudarme a mí misma, mi corazón late por él siempre. Y él tiene una manera de hacerme sentir, que todo lo que yo hago está bien, perfectamente.
Siempre fue mi manera de ser, no me trates de comprender, no hay nada que se pueda hacer, soy un poco paranoico. Lo siento
Nada que perder. Ni siquiera se donde voy, pero no hace falta.. A veces mi mente se va a otro lugar.
gozado, sino después de haberlo padecido, porque después de todo he comprendido, que lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado.
A tu suerte siempre restale una duda,
a esa duda una posibilidad.
Si esa posibilidad se vuelve tan loca,
esa es tu verdad.
Y tu tiempo me dijo al oído "estoy clausurado para el que no pelea", despertando el otro lado de la moneda.
Él está siempre en mi mente y me estoy volviendo loca por él, últimamente. Y no puedo ayudarme a mí misma, mi corazón late por él siempre. Y él tiene una manera de hacerme sentir, que todo lo que yo hago está bien, perfectamente.
Siempre fue mi manera de ser, no me trates de comprender, no hay nada que se pueda hacer, soy un poco paranoico. Lo siento
Nada que perder. Ni siquiera se donde voy, pero no hace falta.. A veces mi mente se va a otro lugar.
viernes, 10 de septiembre de 2010
jueves, 9 de septiembre de 2010
Yo: "mirá, ese es un lusero."
Él: "y qué es un lusero?"
Yo: "es como una estrella, pero es más brillante, brilla más entre las otras."
Él: "vos sos un lusero?"
Yo: "ajaja, no, por qué lo decis?"
Él: "si, vos sos como esa estrella, porque vos brillas entre todas las chicas"
POR QUÉ TENGO QUE ACORDARME DE TODO ESO?
Él: "y qué es un lusero?"
Yo: "es como una estrella, pero es más brillante, brilla más entre las otras."
Él: "vos sos un lusero?"
Yo: "ajaja, no, por qué lo decis?"
Él: "si, vos sos como esa estrella, porque vos brillas entre todas las chicas"
POR QUÉ TENGO QUE ACORDARME DE TODO ESO?
viernes, 3 de septiembre de 2010
Creo que hace rato que no hablo ni reflexiono por acá, tal vez porque no hay un tema fijo del cual hablar. En la nada. Si, en ese mismo lugar.
Siento que ya todo da lo mismo, no me importa nada, vivo contenta sin razones y otras estoy seria, sin emociones. Parezco de plástico, un mundo de plástico. Me están dando golpes bastante duros desde hace ya tres meses, y sigo esperando algo que pueda sostenerme y no lo encuentro.
Vivo bien y con una ideología buena, lo admito. Con todo mi mambo soy felíz, pero me faltan cosas y me sobran otras. Por más que no quiera verlos, los problemas me sobran.
Siento que ya todo da lo mismo, no me importa nada, vivo contenta sin razones y otras estoy seria, sin emociones. Parezco de plástico, un mundo de plástico. Me están dando golpes bastante duros desde hace ya tres meses, y sigo esperando algo que pueda sostenerme y no lo encuentro.
Vivo bien y con una ideología buena, lo admito. Con todo mi mambo soy felíz, pero me faltan cosas y me sobran otras. Por más que no quiera verlos, los problemas me sobran.
● Cuando dos personas se aman, no importa la distancia ni la edad (no sé porque soy así, pero no coincido para nada en lo que dice. Un amor a distancia no funciona, porque al fin y al cabo lo que se distancia, es el amor.)
● Si dos personas quieren estar juntas, lo único que importa es el amor que se tienen (y los medios? el resto de las personas?)
●No incluyas a otra persona para olvidarte de el o la que amas (toda la razón tiene, pero un clavo saca otro, dicen.)
● No rompas con la persona que amas soló por que otras personas protesten de
que ustedes dos están juntos. (la persona que hace eso, es una PELOTUDA)
● Si amas a una persona diselo, no importa la respuesta ; creo que no hay nada en perder en intentarlo. (es verdad, a todo o nada.)
● Si dos personas quieren estar juntas, lo único que importa es el amor que se tienen (y los medios? el resto de las personas?)
●No incluyas a otra persona para olvidarte de el o la que amas (toda la razón tiene, pero un clavo saca otro, dicen.)
● No rompas con la persona que amas soló por que otras personas protesten de
que ustedes dos están juntos. (la persona que hace eso, es una PELOTUDA)
● Si amas a una persona diselo, no importa la respuesta ; creo que no hay nada en perder en intentarlo. (es verdad, a todo o nada.)
No existe un día mas hermoso que el día de hoy.La suma de muchísimos cayeres, forma mi pasado. Mi pasado se compone de recuerdos alegres, tristes...
Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeño, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.
El día de ayer pudo haber sido un hermoso día... pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado.
Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso... pero no puedo avanzar mirando solo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.
Por eso, yo prefiero el día de hoy. Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir como cada instante dice: presente!!
Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego, ni pasarlo en limpio.
Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar que todavía no existe.
Ayer fui.
Mañana, seré.
Hoy, SOY.
Porque HOY respiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo...
HOY.. HOY estoy vivo. Como vos.
Algunos están fotografiados y ahora son cartulinas donde me veo pequeño, donde mis padres siguen siendo recién casados, donde mi ciudad parece otra.
El día de ayer pudo haber sido un hermoso día... pero no puedo avanzar mirando constantemente hacia atrás, corro el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a mi lado.
Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso... pero no puedo avanzar mirando solo el horizonte, corro el riesgo de no ver el paisaje que se abre a mi alrededor.
Por eso, yo prefiero el día de hoy. Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir como cada instante dice: presente!!
Sé que es muy breve, que pronto pasará, que no voy a poder modificarlo luego, ni pasarlo en limpio.
Como tampoco puedo planificar demasiado el día de mañana: es un lugar que todavía no existe.
Ayer fui.
Mañana, seré.
Hoy, SOY.
Porque HOY respiro, veo, pienso, oigo, sufro, huelo, lloro, trabajo, toco, río, amo...
HOY.. HOY estoy vivo. Como vos.
Y recuerdo que me mandaba canciones..
Y yo las escuchaba a la misma hora cada día. Exactamente cuando más necesitaba esas fuerzas que ya de mi se iban…
Temerosas de no saber entenderme…
Mis oídos se perdían en las historias que me narraban las letras. Me hundía en sonidos perfectos y por momentos olvidaba lo que si era real en mi vida. Y recuerdo que a diario me escribía. Y yo lo leía a la misma hora cada día. Cuando extrañaba esos susurros que seguramente debían ser hermosos. Me estremecía al leer lo que me decía, lo que sentía…
Soñaba con el roce de sus manos. Con el eco de sus sonrisas…
Y recuerdo la primera vez que me regalo retazos de su voz…
Y yo lo oía…
A la misma hora cada día…
Justo cuando todo se desmoronaba y yo me derretía lentamente entre tanta historia vacía…
Imaginaba escucharlo con mis ojos…
Descifrar los secretos que me escondía. Y recuerdo que me mandaba fotos…
Y yo las miraba absorta y anublada a la misma hora cada día. Precisamente cuando todo mi alrededor me desconocía…
Y yo me perdía…
Y recuerdo también cuando conoció mis lágrimas…
Y las escuchó un solo día…
Una vez.
Un momento.
Y también recuerdo cuando me di cuenta que era lo que verdadera mente sentía…
En el instante donde me redescubría a mi misma…
Y recuerdo también cuando me di cuenta que había llegado demasiado tarde a hilvanar los hilos de mi vida…
Su lugar había sido ocupado demasiados años antes...
Y yo las escuchaba a la misma hora cada día. Exactamente cuando más necesitaba esas fuerzas que ya de mi se iban…
Temerosas de no saber entenderme…
Mis oídos se perdían en las historias que me narraban las letras. Me hundía en sonidos perfectos y por momentos olvidaba lo que si era real en mi vida. Y recuerdo que a diario me escribía. Y yo lo leía a la misma hora cada día. Cuando extrañaba esos susurros que seguramente debían ser hermosos. Me estremecía al leer lo que me decía, lo que sentía…
Soñaba con el roce de sus manos. Con el eco de sus sonrisas…
Y recuerdo la primera vez que me regalo retazos de su voz…
Y yo lo oía…
A la misma hora cada día…
Justo cuando todo se desmoronaba y yo me derretía lentamente entre tanta historia vacía…
Imaginaba escucharlo con mis ojos…
Descifrar los secretos que me escondía. Y recuerdo que me mandaba fotos…
Y yo las miraba absorta y anublada a la misma hora cada día. Precisamente cuando todo mi alrededor me desconocía…
Y yo me perdía…
Y recuerdo también cuando conoció mis lágrimas…
Y las escuchó un solo día…
Una vez.
Un momento.
Y también recuerdo cuando me di cuenta que era lo que verdadera mente sentía…
En el instante donde me redescubría a mi misma…
Y recuerdo también cuando me di cuenta que había llegado demasiado tarde a hilvanar los hilos de mi vida…
Su lugar había sido ocupado demasiados años antes...
Y recuerdo que me mandaba canciones..
Y yo las escuchaba a la misma hora cada día. Exactamente cuando más necesitaba esas fuerzas que ya de mi se iban…
Temerosas de no saber entenderme…
Mis oídos se perdían en las historias que me narraban las letras. Me hundía en sonidos perfectos y por momentos olvidaba lo que si era real en mi vida. Y recuerdo que a diario me escribía. Y yo lo leía a la misma hora cada día. Cuando extrañaba esos susurros que seguramente debían ser hermosos. Me estremecía al leer lo que me decía, lo que sentía…
Soñaba con el roce de sus manos. Con el eco de sus sonrisas…
Y recuerdo la primera vez que me regalo retazos de su voz…
Y yo lo oía…
A la misma hora cada día…
Justo cuando todo se desmoronaba y yo me derretía lentamente entre tanta historia vacía…
Imaginaba escucharlo con mis ojos…
Descifrar los secretos que me escondía. Y recuerdo que me mandaba fotos…
Y yo las miraba absorta y anublada a la misma hora cada día. Precisamente cuando todo mi alrededor me desconocía…
Y yo me perdía…
Y recuerdo también cuando conoció mis lágrimas…
Y las escuchó un solo día…
Una vez.
Un momento.
Y también recuerdo cuando me di cuenta que era lo que verdadera mente sentía…
En el instante donde me redescubría a mi misma…
Y recuerdo también cuando me di cuenta que había llegado demasiado tarde a hilvanar los hilos de mi vida…
Su lugar había sido ocupado demasiados años antes...
Y yo las escuchaba a la misma hora cada día. Exactamente cuando más necesitaba esas fuerzas que ya de mi se iban…
Temerosas de no saber entenderme…
Mis oídos se perdían en las historias que me narraban las letras. Me hundía en sonidos perfectos y por momentos olvidaba lo que si era real en mi vida. Y recuerdo que a diario me escribía. Y yo lo leía a la misma hora cada día. Cuando extrañaba esos susurros que seguramente debían ser hermosos. Me estremecía al leer lo que me decía, lo que sentía…
Soñaba con el roce de sus manos. Con el eco de sus sonrisas…
Y recuerdo la primera vez que me regalo retazos de su voz…
Y yo lo oía…
A la misma hora cada día…
Justo cuando todo se desmoronaba y yo me derretía lentamente entre tanta historia vacía…
Imaginaba escucharlo con mis ojos…
Descifrar los secretos que me escondía. Y recuerdo que me mandaba fotos…
Y yo las miraba absorta y anublada a la misma hora cada día. Precisamente cuando todo mi alrededor me desconocía…
Y yo me perdía…
Y recuerdo también cuando conoció mis lágrimas…
Y las escuchó un solo día…
Una vez.
Un momento.
Y también recuerdo cuando me di cuenta que era lo que verdadera mente sentía…
En el instante donde me redescubría a mi misma…
Y recuerdo también cuando me di cuenta que había llegado demasiado tarde a hilvanar los hilos de mi vida…
Su lugar había sido ocupado demasiados años antes...
Y recuerdo que me mandaba canciones..
Y yo las escuchaba a la misma hora cada día. Exactamente cuando más necesitaba esas fuerzas que ya de mi se iban…
Temerosas de no saber entenderme…
Mis oídos se perdían en las historias que me narraban las letras. Me hundía en sonidos perfectos y por momentos olvidaba lo que si era real en mi vida. Y recuerdo que a diario me escribía. Y yo lo leía a la misma hora cada día. Cuando extrañaba esos susurros que seguramente debían ser hermosos. Me estremecía al leer lo que me decía, lo que sentía…
Soñaba con el roce de sus manos. Con el eco de sus sonrisas…
Y recuerdo la primera vez que me regalo retazos de su voz…
Y yo lo oía…
A la misma hora cada día…
Justo cuando todo se desmoronaba y yo me derretía lentamente entre tanta historia vacía…
Imaginaba escucharlo con mis ojos…
Descifrar los secretos que me escondía. Y recuerdo que me mandaba fotos…
Y yo las miraba absorta y anublada a la misma hora cada día. Precisamente cuando todo mi alrededor me desconocía…
Y yo me perdía…
Y recuerdo también cuando conoció mis lágrimas…
Y las escuchó un solo día…
Una vez.
Un momento.
Y también recuerdo cuando me di cuenta que era lo que verdadera mente sentía…
En el instante donde me redescubría a mi misma…
Y recuerdo también cuando me di cuenta que había llegado demasiado tarde a hilvanar los hilos de mi vida…
Su lugar había sido ocupado demasiados años antes...
Y yo las escuchaba a la misma hora cada día. Exactamente cuando más necesitaba esas fuerzas que ya de mi se iban…
Temerosas de no saber entenderme…
Mis oídos se perdían en las historias que me narraban las letras. Me hundía en sonidos perfectos y por momentos olvidaba lo que si era real en mi vida. Y recuerdo que a diario me escribía. Y yo lo leía a la misma hora cada día. Cuando extrañaba esos susurros que seguramente debían ser hermosos. Me estremecía al leer lo que me decía, lo que sentía…
Soñaba con el roce de sus manos. Con el eco de sus sonrisas…
Y recuerdo la primera vez que me regalo retazos de su voz…
Y yo lo oía…
A la misma hora cada día…
Justo cuando todo se desmoronaba y yo me derretía lentamente entre tanta historia vacía…
Imaginaba escucharlo con mis ojos…
Descifrar los secretos que me escondía. Y recuerdo que me mandaba fotos…
Y yo las miraba absorta y anublada a la misma hora cada día. Precisamente cuando todo mi alrededor me desconocía…
Y yo me perdía…
Y recuerdo también cuando conoció mis lágrimas…
Y las escuchó un solo día…
Una vez.
Un momento.
Y también recuerdo cuando me di cuenta que era lo que verdadera mente sentía…
En el instante donde me redescubría a mi misma…
Y recuerdo también cuando me di cuenta que había llegado demasiado tarde a hilvanar los hilos de mi vida…
Su lugar había sido ocupado demasiados años antes...
Sabía que yo lo miraba, que recorría las marcas que dejaban sus pasos y que trataba de perderme entre el sabor de sus palabras. Lo que seguramente no sabía era…porque lo hacía…porque necesitaba de su reflejo deteniendo el parpadear de los míos.
Los problemas suelen surgir cuando las cosas ocultas se rehúsan a ser escondidas durante más tiempo y eso, fue lo que finalmente sucedió. Dejar o no, de entender las razones de las cosas que ocurren es totalmente irrelevante cuando en medio, se entrometen las palabras que vienen directamente de la profundidad del corazón.
Me convertí en una más de las sombras que lo marcaban de cerca, pero no lo suficiente, para dejar el camino libre a la imaginación… y a las sutilezas…Exponerme demasiado hubiera sido un error demasiado trágico, sobre todo conociendo la dirección que tomaban todos sus pensamientos… El dilema que le representa la responsabilidad y la atracción que ejercían sobre él todos y cada uno de sus deseos…
Decidí abstenerme de recurrir a las palabras, ya que más que nada, me interesaba que me viera…Que notase que era capaz de transportarme y formar parte de su mundo, ese otro, el que esconde, el que cree que nadie más conoce. Sabe que soy especial en ese aspecto, pero tiene miedo de demostrarse básico y algo débil. Opinamos diferentes sobre algunas cosas, y tratamos de no basarnos en eso, para no tener que alejarnos definitivamente…
Casi siempre nos detenemos antes de caer en los errores que nunca reconocimos, pero otras veces…no logramos dejar de mirarnos…Nos atraen diferentes cosas, pero también compartimos muchas otras. No importa si somos parecidos, lo verdaderamente inquietante, es lo que uno en el otro producimos… Y, cuando nos creemos inteligentes, hacemos que eso, sea lo único importante.
Me detengo a una distancia segura, donde sea capaz de sentirme, pero que le cueste describirme correctamente, quiero que sufra…
Decidí hacer uso de mis encantos, esos que algunos dicen que tengo, y salí a comprarme ropa. Escogí un vestido algo corto, algo sofisticado…algo que le guste…Indudablemente de color negro, para que termine de agudizar su sufrimiento, e increíblemente, me gustó como se me veía. El pelo suelto cayendo tranquilo sobre mis hombros, delineando mi espalda con la suavidad de mis rulos. Un flequillo delicado, siempre hacia el mismo costado, como tapando un ojo…siempre espiándolo…El perfume tenía que ser determinante…y me esmeré en ello. Un maquillaje cálido y en tonos claros, con accesorios indispensables, pero nada demasiado exagerado.
Llegué sin estar pensando en nada, y al minuto siguiente ya estaba con toda mi existencia pendiente de él…
Caminé lentamente hacia la mesa de las bebidas y tomé una copa, la bebí tranquilamente. Me confundí con el sabor del vino…intenso, dulce y algo fuerte…
Y de pronto, sentí lo que esperaba…
Di vuelta mi rostro y mis ojos encontraron lo que buscaban…
Lejos, en un rincón que pretendía ser discreto, estaba él, creyéndose agazapado, oculto entre la maraña de gente…
Y miraba…
Solo miraba…
Me miraba…
Estaba exactamente donde, y como, yo lo quería...
Los problemas suelen surgir cuando las cosas ocultas se rehúsan a ser escondidas durante más tiempo y eso, fue lo que finalmente sucedió. Dejar o no, de entender las razones de las cosas que ocurren es totalmente irrelevante cuando en medio, se entrometen las palabras que vienen directamente de la profundidad del corazón.
Me convertí en una más de las sombras que lo marcaban de cerca, pero no lo suficiente, para dejar el camino libre a la imaginación… y a las sutilezas…Exponerme demasiado hubiera sido un error demasiado trágico, sobre todo conociendo la dirección que tomaban todos sus pensamientos… El dilema que le representa la responsabilidad y la atracción que ejercían sobre él todos y cada uno de sus deseos…
Decidí abstenerme de recurrir a las palabras, ya que más que nada, me interesaba que me viera…Que notase que era capaz de transportarme y formar parte de su mundo, ese otro, el que esconde, el que cree que nadie más conoce. Sabe que soy especial en ese aspecto, pero tiene miedo de demostrarse básico y algo débil. Opinamos diferentes sobre algunas cosas, y tratamos de no basarnos en eso, para no tener que alejarnos definitivamente…
Casi siempre nos detenemos antes de caer en los errores que nunca reconocimos, pero otras veces…no logramos dejar de mirarnos…Nos atraen diferentes cosas, pero también compartimos muchas otras. No importa si somos parecidos, lo verdaderamente inquietante, es lo que uno en el otro producimos… Y, cuando nos creemos inteligentes, hacemos que eso, sea lo único importante.
Me detengo a una distancia segura, donde sea capaz de sentirme, pero que le cueste describirme correctamente, quiero que sufra…
Decidí hacer uso de mis encantos, esos que algunos dicen que tengo, y salí a comprarme ropa. Escogí un vestido algo corto, algo sofisticado…algo que le guste…Indudablemente de color negro, para que termine de agudizar su sufrimiento, e increíblemente, me gustó como se me veía. El pelo suelto cayendo tranquilo sobre mis hombros, delineando mi espalda con la suavidad de mis rulos. Un flequillo delicado, siempre hacia el mismo costado, como tapando un ojo…siempre espiándolo…El perfume tenía que ser determinante…y me esmeré en ello. Un maquillaje cálido y en tonos claros, con accesorios indispensables, pero nada demasiado exagerado.
Llegué sin estar pensando en nada, y al minuto siguiente ya estaba con toda mi existencia pendiente de él…
Caminé lentamente hacia la mesa de las bebidas y tomé una copa, la bebí tranquilamente. Me confundí con el sabor del vino…intenso, dulce y algo fuerte…
Y de pronto, sentí lo que esperaba…
Di vuelta mi rostro y mis ojos encontraron lo que buscaban…
Lejos, en un rincón que pretendía ser discreto, estaba él, creyéndose agazapado, oculto entre la maraña de gente…
Y miraba…
Solo miraba…
Me miraba…
Estaba exactamente donde, y como, yo lo quería...
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