Hace tiempo por azares del destino conocí a una persona la cual se convirtió en alguien especial para mí. Al principio me rehusaba a entablar cualquier tipo de contacto. El se veía tan feliz, en paz consigo mismo. Mas que agradarme, me molestaba y no sabía cuál era la razón.
Mi actitud fue cínica, superficial y caprichosa. Creo que tan sólo me comportaba tal y como era. No me daba cuenta de que lo me molestaba era que yo no tenía eso que había encontrado en aquella persona y que la hacía tan agradable. Una barrera había puesto yo en mi interior.
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