Justo ayer me dí cuenta que solo es cuestión de plata, mientras diez ventanillas cobran, una sola es la que paga. De como piensa la gente, a veces es la diferencia tan grande, que parecen seres de algún otro planeta. ¿Y qué me dicen de esa casa sola qué se ve desde el avión?, quizá en la soledad no haya dolor de pensar, de pensar en nada. En la oficina del trabajo llegando el año nuevo todos se pelean por ese maldito ascenso. Con la cuota de frustración algunos la viven de rosa. La ciudad se pone más grande y cada vez más peligrosa.
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