miércoles, 28 de abril de 2010

Estoy hablando de otra llave, hablo de la llave, la llave maestra, la única llave, la llave que abre todas las puertas. La llave que nos hace llorar cuando nos olvidamos que si alguna vez amamos a alguien no existe más la soledad. La llave maestra es capáz de abrir el candado más cerrado, de despertar hasta el corazón más dormido, es una llave que va a girar hasta abrir el candado. La llave maestra abre la puerta de la vida, la puerta de los milagros y la puerta de la fé. Abre los grilletes para sacarnos las cadenas que no nos dejan caminar, es una llave que nos vuelve osados, audaces, esa llave nos abre la puerta a la rebeldía. Es una llave capáz de abrir la celda de la prisión más segura, es una llave que puede abrir hasta la cerradura más oxidada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario